Las conversaciones financieras que las mujeres debemos tener
- María Sánchez

- 30 oct 2025
- 4 Min. de lectura
¿Cuándo fue la última vez que hablaste de dinero con alguien de confianza? Para muchas mujeres, las conversaciones financieras todavía son un tema incómodo o relegado. Culturalmente, se nos ha enseñado a hablar de estabilidad, pero no de estrategia, a preocuparnos por gastar bien, pero no por hacer crecer el patrimonio; sin embargo, los datos no son alentadores. En México, las mujeres ganan en promedio 20% menos que los hombres y, al llegar al retiro, su ahorro puede ser hasta 30% inferior debido a trayectorias laborales interrumpidas o menor acceso a instrumentos de inversión.
Cerrar esa brecha comienza con conversaciones informadas, con empoderamiento y con acción. En este artículo abordaremos las conversaciones que deberíamos tener las mujeres durante las diferentes etapas de nuestra vida.

Los 20s: momento de construir bases sólidas
En esta etapa, tu principal activo es el tiempo. El objetivo financiero debe centrarse en crear estabilidad y desarrollar hábitos inteligentes. Las conversaciones que importan son sobre presupuesto, ahorro, deudas y propósito financiero. Hablar de dinero con amigas, pareja o mentores puede ayudarte a entender tus prioridades: ¿quieres independencia, viajar, invertir, emprender?
Empieza por formar un fondo de emergencia (3 a 6 meses de gastos) y evita deudas improductivas. Puedes usar cuentas de ahorro con rendimiento como los CETES o fintechs reguladas que ofrezcan rendimientos al ahorro. También es momento de empezar a invertir aunque sea con poco capital. Hoy en día existen diversas plataformas digitales y empresas que te permiten acceder a inversiones con capital mínimo, (empezar temprano con poco puede hacer una gran diferencia a largo plazo).
Error común: creer que necesitas mucho dinero o ser experta en finanzas para invertir.
Inicia la conversación con amigas:
¿Qué quieres lograr con tu dinero en los próximos cinco años?
¿Ya comenzaste a invertir en algún instrumento?
¿Ya cuentas con un fondo de emergencias?
Los 30s: momento de fortalecer y diversificar
Esta década suele traer decisiones clave: pareja, familia, compra de vivienda o consolidación profesional; por lo que cada decisión tiene un impacto patrimonial. El enfoque debe pasar de simplemente ahorrar a construir un patrimonio y protegerlo. En esta etapa surgirán necesidades distintas dependiendo tu estilo de vida.
Si tienes hijos, es común ver una alteración en tus finanzas (y en algunos casos, en tu vida profesional). Será importante tener conversaciones que te permitan acomodar las necesidades y prioridades de esta nueva etapa y valorar instrumentos que te den protección como seguros de vida, gastos médicos y educación. Si no tienes dependientes o te encuentras emprendiendo, es momento de enfocarte en diversificación y liquidez. Tu portafolio puede incluir fondos de inversión, ETFs, bienes raíces o criptomonedas (en proporciones adecuadas a tu perfil de riesgo).
También es momento de planificar fiscalmente y para el retiro: revisar deducciones, estrategias para reducir impuestos y aportaciones voluntarias a la Afore o la apertura de un Plan Personal de Retiro (PPR).
Error común: posponer la planeación del retiro o depender de los ingresos actuales como única fuente de seguridad.
Inicia la conversación con amigas:
¿Estás destinando una parte de tus ingresos a una inversión patrimonial (retiro)?
¿Ya tienes protegidos a quienes dependen de ti?
¿Consideras que tu estilo de vida actual es sostenible si cambia tu ingreso?
Los 40s: momento de consolidar y optimizar
En esta etapa, la conversación se centra en eficiencia y crecimiento patrimonial. Probablemente ya tengas activos, créditos o inversiones, pero el siguiente paso es evaluar el rendimiento y rebalancear tu portafolio.
Si has dedicado años a la crianza o al cuidado familiar, puede ser momento de reconstruir ingresos y aportaciones al retiro. Es importante que revises tu Afore o tu Plan Personal de Retiro, los rendimientos netos y las comisiones para tener claridad del patrimonio que recibirás en tu retiro. También puedes explorar fondos balanceados, inmuebles o nuevos negocios. La conversación debe incluir el costo de oportunidad del dinero: tener dinero quieto puede hacerte perder valor por inflación.
Error común: mantener la misma estrategia de inversión que hace diez años o evitar el riesgo por miedo a perder.
Inicia la conversación con amigas:
¿Ya calculaste los rendimientos que recibirás en tu retiro y si es suficiente para el estilo de vida que quieres tener?
¿Consideras que tus activos están alineados con tus metas actuales?
Los 50s: momento de proteger y planear el retiro
El foco pasa de acumular a preservar y generar ingresos sostenibles. Es momento de hablar sobre rentas vitalicias, bienes raíces productivos y testamentos patrimoniales.
Evalúa cuántos años de vida laboral te quedan y cómo quieres vivir el retiro. Aún puedes fortalecer tu fondo con aportaciones adicionales a la Afore, a tu Plan Personal de Retiro o en tus inversiones en instrumentos conservadores. Además, es momento de iniciar la conversación sobre sucesión patrimonial y planificación legal: no es un tema tabú, es una forma de cuidar tu legado.
Error común: creer que ya es tarde para invertir o que el retiro es sinónimo de pasividad.
Inicia la conversación con amigas:
¿Cuánto consideras que necesitarás mensualmente para vivir cómoda en el retiro?
¿Qué fuentes de ingreso puedes generar después de dejar de trabajar?
¿Ya has hablado con tu familia sobre tus planes patrimoniales?
Los 60s y más: momento de disfrutar y transmitir
Aquí la conversación financiera gira en torno a mantener independencia, liquidez y claridad en la sucesión patrimonial. Las mujeres viven más años que los hombres en promedio, por lo que es clave mantener una estrategia de inversión moderada y revisar los gastos médicos, seguros y fuentes de ingreso pasivo.
Si tienes patrimonio acumulado, conversa sobre herencias, fideicomisos o fondos familiares. La educación financiera sigue siendo vital, hablar del dinero con hijas, nietas o amigas puede ser una forma poderosa de empoderamiento intergeneracional.
Error común: dejar las decisiones patrimoniales a otros o evitar hablar de herencias por incomodidad.
Inicia la conversación con amigas:
¿Consideras que tienes suficiente liquidez para tus necesidades actuales y futuras?
¿Ya has documentado y formalizado tus decisiones patrimoniales?
¿Qué legado financiero quieres dejar?
Recuerda
Nuestra cultura evita que tengamos conversaciones financieras, lo cual ha provocado un rezago en las decisiones financieras que tomamos hacia la creación, crecimiento y protección de nuestro patrimonio. Hablar de finanzas es un tema de posibilidades, bienestar y libertad. Cada década trae nuevos retos, pero también oportunidades para construir una vida financiera sólida y consciente. Y todo comienza con algo tan simple y tan poderoso como una conversación.



